Feliz domingo de buena sacudida.
sábado, 21 de noviembre de 2020
Una buena sacudida
No
había nada que podría salvar las diferencias que han crecido entre
ellos. Sus posiciones eran irreconciliables, eso por lo menos parecía
mirando desde fuera. Solo abuela Charro opinaba lo contrario. Decía
que estos chamacos andan cortos de vista y necesitan una limpia para
sacudirse lo que tienen encima. La abuela mucho ha visto en su vida y
aunque sus ojos veían poco gastados en tanto coser remendar la ropa
vieja y las vidas descompuestas, su corazón veía muy bien. El
problema de ellos era que ya no veían las personas que eran, sino
veían los problemas que tenían. Solo los problemas, nada más que
los problemas. Es cierto con el tiempo crecieron y se multiplicaron
los problemas, pero por debajo de una capa de ellos había dos
personas, frágiles, a veces asustadas y confundidas, que se
necesitaban, pero no eran capaces de atravesar esta capa, que parecía
una
armadura,
para
llegar al corazón. Trata de sacudir tus problemas y mira a la
persona que está debajo, de ella te enamoraste un día.
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