Después de dar muchas vueltas y derramar una buena cantidad de lágrimas, quería amar sin hacer mucho ruido, pero amar con todo. Antes era muy selectiva, había cosas que amaba y cosas que siempre rechazaba. Tenía derecho de ser sincera y ser calar diciendo lo que le gustaba y lo que no. lo que pasa que la gente es mucho más compleja y hasta complicada de lo que parece. No se puede hacer precisos cortes quirúrgicos y separar lo que nos gusta de lo que no nos agrada. Amamos todo lo que hay o amamos a medias. El proceso de la aceptación es muy largo. Mientras más se conocen, más cosas ven y sienten, más capacidad de aceptación necesitan. A veces parece que sentimos desilusión cuando los príncipes no son tan príncipes, ni las princesas tan princesas, pero eso no quiere decir que son monstruos, y la vida nos invita a aceptar las realidades para amar las verdades de cada uno. Aprende y practica la aceptación.
Feliz viernes de la aceptación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario