Se perdía entre suposiciones, a pesar de que ha dedicado su vida para alcanzar seguridades. Es que cada vez que iba dar un paso la invadían las dudas sobre si es oportuno, si es bueno, si es el momento, y como no tenía la seguridad terminaba por no darlo. Nunca se sabía lo que puede pasar y a lo que nos puede llevar. Claro en la vida se necesita discernimiento, reflexionar antes de actuar, pero actuar al fin y al cabo. No podemos detenernos en las reflexiones, sin actuar metiéndonos miedos e inseguridades. La vida para tener sabor también necesita una dosis de riesgo, una pizca de locura, buenas cucharadas de sueños. No lo olvides si quieres cocinar tu felicidad.
Feliz lunes de riesgos.

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