miércoles, 26 de agosto de 2020

Ver lo bueno

Le costaba mucho mirarse bien, verse con agrado. Casi siempre lo hacía con algún reproche. Tratándose de los reproches los tenía un buen surtido. No le parecía bien como se veía, ni lo que hacía o lo que no hacía pero debería hacer. Siempre algo, siempre en un constante estado de insatisfacción y queja pegada a sus labios. Empapado de la insatisfacción, no podía tener una mirada fresca y una actitud de admiración y agradecimiento. Nada le parecía bien, ni nadie le parecía bueno. Así como se miraba y así como percibía la realidad, así miraba a los demás, sin encontrar algo que llame su atención le parezca bueno o valioso. No huyas de los espejos, de mirarte. No dejes de mirar al mundo hasta que encuentres algo bueno, algo digno de admiración. Cuando lo encuentres estarás preparado/a para mirar a los demás.

Feliz miércoles de aceptación.

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