Llegó a un momento curioso en su vida en el que empezó a preguntarse a sí misma ¿qué puede ofrecer y qué necesita? Sentía que estas cosas van fluctuando a lo largo de su vida, no se mantienen ni en el mismo nivel, ni en las mismas proporciones. En unos momentos recibe más de lo que puede dar y en otros da más, da todo de sí, sin mirar si alcance o si se agote. No importan ni nuestras posesiones ni talentos, todos en la vida por su misma naturaleza su proceso estamos en posición de receptores y de los donadores. Debemos prestar mucha atención a los equilibrios y desequilibrios en esta materia para no sentirnos agotados, explotados, usados, sin nada. No se trata de egoísmo, sino de cuidado. El que no tiene no puede dar, primero debe recibir. Las cosas, como los sentimientos fluyen a través de nosotros, dejando siempre su huella. Cuídate, recibe y ofrece.
Feliz miércoles de recibir y ofrecer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario