Llego
el fin de semana y después de tantos trabajos se sentó preguntando
¿qué más puede hacer, qué le queda por hacer? Así pensando
empezó dar la vuelta a la palabra “poder”. Al principio la
miraba como un verbo que indicaba sus posibilidades y sus
limitaciones. Es que había cosas que podía hacer y había cosas que
no podía hacer de ninguna manera. Luego empezó a pensar en la
palabra como un sustantivo – el poder. ¿Cuánto poder tenía?
¿Cómo usaba su poder hacia otros? La realidad a veces es muy
desconcertante, mientras menos poder real se tiene más se abusa del
poco que se tiene. Por poder tener un poco de poder o un poco más de
poder la gente es capaz de hacer todo y pisar a todos. Un poco triste
la realidad por eso mucha más nuestra responsabilidad de no abusar,
no jugar con el poder que tenemos.
Feliz
sábado de pensar en “poder”
No hay comentarios:
Publicar un comentario