Después de tanto tiempo de ir arrastrando algunos problemas y dificultades, llegó la pregunta: ¿qué es lo que te cuesta más? Siempre hay una cosa que nos resulta más difícil que las otras. Es bueno ubicarla, nombrar, detectar, para poder atenderla. A veces es necesario separarla de las demás para poder ocuparse exclusivamente de ella. Dedicar los esfuerzos y las energías a ella cuando se puede hacer algo y abandonar los intentos por el momento cundo las circunstancias no son favorables. El arte de aceptación de las limitaciones y de las realidades, no es fácil pero es indispensable. Cuando algo no se puede cambiar no pierdas tiempo ni energía en intentar, espera hasta que cambien las circunstancias y mientras ocúpate de otras cosas que si las puedes atender y transformar. No cargues pesos innecesarios.
Feliz
viernes de distinguir lo que sí y lo que no.
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