En sus días de dolores y soledades Teresa sentía, que la vida
mucho le pesaba y que sus fuerzas estaban por agotarse de un momento
a otro. Era tan pequeña y los problemas tan grandes. No sabía que
le dolía más su enfermedad o su soledad. Al parecer lo uno llevaba
a lo otro y ella atrapada en el medio. Durante sus largos paseos en
los que no se sentía sola, pues el universo la acompañaba,
observaba los hormigueros. Ejemplo perfecto de la vida en grupo y de
las buenas soluciones arquitectónicas. Por muy pequeñas que sean
las hormigas son capaces construir increíbles obras de arte.
Demuestran que no importa el tamaño del cuerpo, pero si importa el
tamaño de los sueños y la capacidad de unir los esfuerzos para
realizar lo soñado. Sueña y une las fuerzas. Puedes más de lo que
te imaginas.
Feliz Jueves de sueños.

No hay comentarios:
Publicar un comentario