Aunque muchos lugares son hermosos, en cada parte hay un rincón
encantado, que esparce su magia. En Gdansk hay una calle que se llama
“Mariacka”, es corta, medio escondida entre el río Motlawa y la
Basílica de la Asunción de Nuestra Señora, la más grande iglesia
gótica, hecha de ladrillo, en Europa. Uno se sienta ahí por una
rato, y se deja a transportar a otras realidades. Todos en nuestra
vida, si escarbamos un poco en nuestra memoria, tenemos estos
momentos y lugares mágicos. Es bueno cuidar los recuerdos de
aquellos maravillosos momentos, que nos permitieron sentirnos muy
bien y cuando la vida aprieta, visualizarlos. Traen mucha paz y
equilibrio a los corazones acelerados y agitados.
Feliz Martes de Rincones Mágicos.

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