sábado, 26 de diciembre de 2020

Entre nacer y morir

A veces todo es tan precioso tan hermoso, que deja de ser real. Los que han sentido el frío, el hambre y la pobreza, saben mucho de soledad, del dolor y oscuridad. No hay a su alrededor ni luces ni adornos, la gente que se acerca a veces ayuda sin ver, pocas veces se interesa por su historia y sus sueños, mayoritariamente voltea la cabeza. No ver incomoda menos, no desafía tanto. Que verdaderas, que ciertas, se hacen en estos tiempos las palabras de don Hélder Câmara, profeta – testigo – hermano: “Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista.” Tanta osadía tienes desafiándonos, comprometiendo, incomodando. Moviendo todas nuestras estructuras. Nos acusaran de hacer política, desubicados, antipatriotas, dirán que nos inmiscuimos en asuntos que no nos corresponden, Por algo será que junto a tu nacimiento celebramos la muerte de uno de tus primeros seguidores. No puedo mirar lo dulce olvidándome de lo amargo. Ni ver la vida ignorando la muerte. Que estos días de tu nacimiento me despierten a la vida plena que has soñado, que me despierten bien y que me comprometan.

Feliz sábado de compromiso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario