Mateo no llegaba más lejos que a la puerta, bien educado, esperaba la
invitación para pasar. Los buenos modales de la vida social, causaban ciertos
problemas en la vida competitiva, donde casi nadie pedía permiso y todos
querían llegar primero. Los que tardaban, quedaban en posiciones perdidas con
poca probabilidad de éxito. No pierdas
nunca los buenos modales, no te vuelvas ni impositivo, ni pesado, pero
recuerda, que a veces tienes que dar el primer paso, adelantarse antes que
llegue la invitación, abrir nuevos caminos y nuevas puertas. No olvides que la
felicidad suele hacer la mitad del camino, la otra mitad te toca a Ti. No solo
la tienes que esperar y recibir, también tienes que cambiar, prepararte y
aprender a reconocer sus diferentes formas.
Feliz lunes de cruzar la puerta.

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