jueves, 5 de marzo de 2015

Respirando la felicidad

Los golpes de la suerte no la alcanzaban, no le dejaban moretones, ni la tenían medio aturdida. A todo a lo que ha llegado en su vida, ha llegado gracias al trabajo de hormiga. Luisa no se quejaba por eso, al contrario, vivía agradecida, pues cada vez que se terminaba un camino, que inicialmente para ella era lo máximo a lo que podría aspirar, se abría un espacio nuevo para explorar lo que la hacía respirar profundamente sin esconder la sorpresa. Solo tenía que atreverse a soñar y amasar los sueños y poner en el horno de la realidad. Por eso sin grandes sobresaltos vivía una constante sensación de cosquilleo y hormigueo, sintiendo que justo ahora, su vida estaba en el mejor punto.

Feliz Jueves de respirar y aspirar la felicidad.

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