Un día de aeropuertos dejando atrás a
mi Familia, mi pueblo Rytel y el bosque herido de muerte. No es un
buen momento para viajar, pero la vida sigue su ritmo y ya hace
tiempo me ha enseñado que se puede estar cerca estando lejos y
desgraciadamente al revés. Todo depende de la voluntad y la
disponibilidad. Muchos lugares pueden vivir sin nosotros, pero a
nosotros nos resulta difícil vivir sin muchos lugares, puesto que
cada uno de ellos nos da algo diferente, especial, único. Nos crían,
nos crean y recrean siempre de nuevo con una nueva conciencia y una
mirada más amplia. Así como estamos conectados con las personas con
todos los medios que el desarrollo nos proporciona así nos podemos a
conectar con los diferentes lugares, con la naturaleza. La vida nos
da una oportunidad de aprender algo de cada uno de los viajes que no
importa donde estamos debemos cuidar a las personas, a nosotros
mismos y al mundo que nos rodea.
Feliz jueves de viajes.
Escrito en Aeropuerto de Múnich camino
a Madrid.

No hay comentarios:
Publicar un comentario