Muchos ya se han ido al otro lado de la
vida. Algunos antes de empezar su camino otros apenas empezando y
otros más en el pleno recorrido. Su transición fue acompañada de
accidentes de violencia de enfermedad y desgaste. Cada uno de las
partidas ocurre fuera del tiempo demasiado pronto. No importa si fue
largamente anunciada o repentina. Nos cuesta mirar más allá pero
tampoco miramos lo suficiente más acá. Al final de las cuentas de
eso se trata que cuando llegue la muerte que nos encuentre vivos y
presentes y no muertos, porque hemos renunciado a vivir y soñar,
abandonado las ilusiones antes del tiempo. El transito al otro lado
es inevitable, pero que lo hagamos nosotros satisfechos por lo que
dejamos atrás y con lo que nos llevamos como equipaje de vivencia y
experiencia, de las cosas que hemos vivido y no dejando muchas cosas
por vivir, simplemente por miedo, por inseguridad y no por falta de
tiempo.
Feliz jueves de acordarse a tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario