En mis viajes miraba las diferentes
casas desde las más antiguas hasta las más modernas. Diferentes
estilos influencias proyectos, tiempos de construcción, materiales
pero todos buscando el mismo fin guardar bien lo que contienen
esperando que permitan convertir una construcción en un hogar.
Siempre son como mitad de toda la historia, porque dependen
plenamente de las personas que las habitan, que en ellas desarrollan
sus actividades. Sin menospreciar su belleza, uno ve que una vez más
no importa el estuche sino el contenido. La casa puede ser bella por
fuera pero escondiendo pequeñas y grandes tragedias dentro, o muy
humilde apenas manteniéndose de pie pero muy fuerte por la felicidad
que se vive dentro. Cuidando lo que hay fuera no olvides cuidar lo
que hay dentro porque es lo más frágil y lo más valioso.
Feliz miércoles de cuidar la casa.

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