sábado, 28 de julio de 2018

Heridas en la casa

Aparecen frente a mis ojos huellas de lo que ha pasado todo un paisaje herido y en el herida la gente. Cada herida tiene su tiempo de cura y su tratamiento. En casos extremos llegamos a cortar por lo sano para impedir daños mayores. No es fácil a entender todo los procesos, siempre uno arriesga y se deja de llevar por la experiencia vivida o por la intuición sentida. Acertando o no en este juego de causas y consecuencias. Unos ven las evidencias, otros se niegan verlas. Me sorprenden los que no ven la destrucción de medioambiente y no reconocen a la naturaleza como un organismo vivo. Aunque cuidemos en un lugar pero no lo hacemos en otro afectado queda el sistema. Actuamos localmente pero tenemos que pensar globalmente. La miopía de algunos nos puede costar muy caro. Los que creen en los ciclos de la naturaleza y solo atribuyen lo que estamos viviendo. Los ciclos existen, en cada parte se ve la explotación despiadada de los recursos limitados. No hay quien aguante este ritmo, si nosotros no podemos la naturaleza tampoco. Ojala las heridas que tenemos alrededor nos hagan más sensibles. Cuidemos a la casa común. 

Feliz sábado de cuidar a la casa común.

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