Se cerraba a veces en su mundo lleno de
sus cosas, pero también de sus problemas y realidades. Un mundo que
llegaba a apretar como un zapato de una talla demasiado pequeña.
Mientras más se dedicaba a sus cosas e intentaba solucionar sus
problemas, estos de hinchaba ocultando el resto del mundo incluso
resto de su pequeño mundo. Encontró una manera de recordar que su
pequeño mundo está inmerso en un mundo mucho más grande, en el
cual hay mucho más espacio para vivir y para buscar solución de sus
pequeños y grandes problemas. Algo tan sencillo que un paseo, una
caminata con todos los sentidos atentos y sin ninguna prisa, cuando
todo nos habla si le ponemos atención. Ayuda a mantener en buena
condición el cuerpo pero también despeja a la mente tan esclavizada
en cosas pequeñas que le impiden la libertad. No renuncies con tanta
facilidad a tus paseos y verás que tu pequeño mundo parecerá más
grande, más espacioso.
Feliz lunes de una buena caminata, de un buen paseo.

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