El agua siempre me atraía al grado que
quería ser marinero. Me sorprende en la playa cuando miro su
inmensidad y en las montañas cuando veo su fuerza su perseverancia.
Es capaz abrirse paso entre las rocas, limar las piedras filosas y
saltar en las cascadas esparciendo miles de gotas para que cada una
pueda reflejar un poco de sol. Sabe cuando necesita frenar y cuando
puede acelerar. Frente a un obstáculo cambia de dirección para
esquivarlo o se para sube de nivel y lo supera. Busca sus propios
caminos para llegar al encuentro de más agua, puede ser en un río,
lago o en la mar. Creo que de ella puedo aprender algo, de alguna
manera imitar su perseverancia y su paciencia. Caminar adelante y
superar lo que podría parecer al principio un obstáculo
insuperable. Mira el agua escúchala y aprende de ella.
Feliz lunes de mirar el agua.

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