Quería tener el control y se
frustraba mucho porque tantas cosas se escapaban de su control.
Aunque era consciente de que no puede tener control de todo sabía
que hay cosas que puede controlar que para ella era sinónimo de
hacerse responsable. Quería ser responsable de su lenguaje, de sus
reacciones a lo que le decían, de las respuestas dadas a las
preguntas recibidas. Uso del tiempo suyo y respeto por el tiempo
ajeno, responsable de cuidado del mundo en que vivimos para que los
que vengan después tengan un hermoso lugar a donde vivir. Puede ser
que era muy ambicioso intentar controlar tantas cosas, pero la
conciencia de valor que tiene cada una de ellas la hacía responsable
y no podía voltear la cabeza a otro lado desentendiéndose de sus
responsabilidades. Que en tu vida el control no signifique
dominación o sometimiento, sino más bien responsabilidad.
Feliz martes de control, de ser
responsable.

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