De vez en cuando se sentaba
intentando juntar todos los pedazos en los que quedaba su vida
después de todas las tensiones e actividad desenfrenada. No era
tarea fácil poner cada cosa en su lugar y hacer que coincida y
encaje bien con las de al lado. Se necesita calma y dosis de
paciencia. Hay cosas que ayudan mucho agilizar este proceso. Un
abrazo que envuelve el alma y unas palabras de apoyo y cariño
susurradas al oído. La ternura y comprensión de los que tenemos
cerca calma las tormentas que vivimos dentro. A pesar de que a veces
sentimos que estamos rotos y en pedazos siempre hay algún cariño
que ayuda a volver juntar todas las cosas. Trata de sellar las
grietas y roturas con el amor con el cariño de los que tienes cerca,
no siempre físicamente pero siempre cerca de tu corazón.
Feliz martes de juntar los
pedazos.

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