En su vida tenía momentos, días enteros que cuando apenas empezaban ella ya
deseaba que se terminen. Sentía que su peso la estaba doblegando de a poco
quitándole toda su fuerza y dificultando hasta la misma respiración. El tiempo
realmente pasaba y los problemas que parecían piedras de una avalancha dejaban
espacio a paz y quietud. Momentos que permitían reordenar las cosas revisar lo
acontecido y tomar las mejores medidas para no sufrir otra embestida de
tristeza y evitar caer en los mismos baches del camino. Claro que a veces le
faltaba la paciencia. No podía más de la misma manera. Lo que ayudaba en
momentos así era la convicción de que hay algo más detrás de un sufrimiento de
un sentimiento pensamiento o momento por el que estamos pasando. Que nada se termina
en dolor que aquí mucho se empieza. Cuando todo pesa tanto, trata de mirar más
allá, si no ves nada sigue insistiendo sigue practicando y mira las
experiencias pasadas que también parecían insuperables. Siempre queda mucho
camino por recorrer y es camino de felicidad si tú así lo decides caminar.
Feliz jueves de mirar más allá de un problema.

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