sábado, 6 de julio de 2019

Manos ocupadas

Llegó el domingo y se daba cuenta que entre sus manos tenía muchas cosas lo que le impedía acercarse a otras personas, pues siempre las cosas estaban en medio. A veces tapaban la vista, obstaculizaban la marcha un caminar tranquilo y seguro. Con frecuencia ocupaban más que las manos inmovilizando los brazos, también solían ocupar el tiempo, el corazón y los pensamientos. Manos ocupadas impiden una caricia un abrazo. Sin estos gestos de cercanía a veces un encuentro se vuelve muy superficial. Faltan los detalles que hacen el encuentro más cercano, más profundo. Descubrimos que con poco basta, que cuando por medio se punen demasiadas cosas, solo se ven cosas y desaparecen las personas. No permitas que en este domingo las cosas ocupen el lugar de las personas.
Feliz domingo de encuentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario