Quería entender y sus ganas de entendimiento no tenían límites. No
pretendía pasar todas las cosas por el frío ritmo de la razón. Más bien buscaba
las conexiones entre las diferentes cosas que le ha tocado vivir y sentidos más
profundos más allá de los primeros sentimientos cuando estaban ocurriendo las
coas. Trataba de entender las causas de ciertas actitudes suyas y de otros
porque detrás de ciertos dolores, enfados y tristezas había historias de cosas
vividas que totalmente cambiaban nuestra percepción y valoración de lo
ocurrido, pudiendo modificar considerablemente nuestras reacciones y
respuestas. El conocimiento provoca mejor entendimiento y normalmente lleva a
surgimiento de más preguntas. Es que somos al mismo tiempo efecto y causa de
muchas cosas que vivimos, sentimos y pensamos, de cómo entendemos el mundo y
como el mundo nos entiende a nosotros.
Feliz miércoles de entendimiento y de relaciones.

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