Han discutido tantas veces y
siempre por lo mismo. Sin que él acepte o por lo menos reconozca la
validez de los argumentos de ella. Discutían sobre el cuidado que
esperaban el uno del otro según ellos sin haberlo recibido. Cada uno
con una visión distinta y al parecer incompatible con la visión del
otro. Para él cuidar era hacer, muchas veces hacer por el otro y
hacer para el otro. Él trataba de hacer todo lo que podía para ella
y le dolía mucho cuando ella salía con lo mismo diciendo que él no
la cuidaba. Para ella cuidar era crear condiciones adecuadas para que
el otro pueda desarrollar sus actividades y crecer personalmente. No
se trataba de sustituir ni de hacer en lugar de sino más bien de
apoyar y saber dar tiempo y espacio para el otro reconociendo sus
avances y éxitos viendo sus esfuerzos por mejorar. Es un asunto
delicado porque lo que para uno es signo de cuidado para otro puede
ser signo de desconfianza. Protege, ayuda, y haz todo lo posible para
que otros tengan condiciones óptimas para hacerlo ellos mismos.
Feliz sábado de cuidado.

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