A
veces le daba miedo sentir. No sentir parecía más fácil y alejaba
las complicaciones que podrían traer los sentimientos. Si uno siente
se involucra, reacciona, toma partido, se preocupa, y hasta se siente
responsable, por lo que siente y hacia los que siente. El
individualismo y la indiferencia alejaban bastantes sentimientos y
daban una sensación aparente de seguridad privacidad sin exponerse a
ser vulnerable. El sentir nos abre al mundo y muchas veces a un mundo
sin filtros, nos llega todo. No todo será bueno para nosotros, pero
¿qué sería la vida sin todo eso? Nos da sabores únicos e
inconfundibles. No tangas miedo de sentir, y pregúntate con
frecuencia ¿qué es lo que sientes?
Feliz
martes de sentir.

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