Le resultaba muy difícil
encontrar una adecuada dosis de insistencia, para que esa no tome
forma de pesadez. Sabía que en la vida para conseguir lo que uno
quiere tiene que ser insistente y perseverante. Lo que pasa que muy
cerca de la insistencia esta la pesadez, que suele tener el efecto
inverso a la insistencia. La insistencia abre las puertas ilumina los
caminos ablanda los corazones, la pesadez cierra lo que estaba
abierto aleja lo que estaba cerca y hunde en el aislamiento y
soledad. Nadie quiere tener a su lado gente pesada, pero muchos
admiran a los insistentes que no se detienen delante de las
dificultades y tratan de llegar a su fin. No abandones la insistencia
pero ten cuidado en dosificarla.
Feliz sábado de insistencia.

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