En este tiempo de pandemia y enfermedades, hay tantas cosas que hay que curar. No solamente los cuerpos, librándolos de las infecciones. A veces hay que curar a las palabras y la forma en la que reaccionamos a ellas. También necesitan de curación, las miradas y los gestos que lastiman que hacen enfermar las mejores relaciones, haciendo que se meta en ellas la desconfianza y las sospechas. Este proceso de curación, exige de nosotros mucha atención, mucho cuidado, un tipo de sensibilidad que va más allá de lo individual. Una buena dosis de empatía. Somos los únicos responsables de ciertos sufrimientos o hasta enfermedades siendo portadores de actitudes que son como patógenos, al mismo tiempo, todos tenemos suficiente cantidad de todo tipo de antídotos. Usémoslo.
Feliz jueves de curar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario