Al despertarse y levantar de la
cama, antes de que le dijeran una palabra ya se habían comunicado
muchas cosas con cada uno de sus gestos y con la mirada. Comunicaban
más de lo que eran conscientes. Los años de convivencia ya les
permitían detectar su humor cuando las palabras aun no sonaban o
cuando lo único que han dicho era su saludo de buenos días. Esta
comunicación no verbal permitía con el tiempo evitar las preguntas
innecesarias o poner las exactas en el momento oportuno. El silencio
también formaba parte de la comunicación entre ellos, porque se
puede hablar sobre lo mismo o guardar silencio sobre lo mismo cuando
una conversación apenas está naciendo y las palabras empiezan a
tejerse. En tu vida diaria presta más atención a lo que te
comunican sin palabras y te ayudará entenderse mejor e incluso
permitirá evitar algunos problemas.
Feliz lunes de la comunicación
sin palabras.

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