Se preguntaba con frecuencia sobre la plenitud. Si lo que vivía ya lo era o
qué faltaba para que lo fuese. Sentía que antes de conocer la plenitud debería
de conocer la esencia. Puede ser que la esencia se parece a la plenitud o lleva
en sí una parte de ella y también lleva a ella. Al final el resto de las cosas
son como un añadido como un adorno como la envoltura y compañía de lo que es
esencial. Parecía todo muy unido, muy conectado inseparable. Surgía otra duda
si cuando se habla de llegar a la plenitud se habla del último grado, de algo
inmejorable, o se deja puertas a desarrollo continuo. No se puede poner límites
a la plenitud y el único camino a ella llega por el descubrimiento de la
esencia. No dejes de buscar y encontraras lo que hoy tal vez parece inalcanzable.
Feliz miércoles de la plenitud.

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