No
estamos solos. Las mejores cosas vivimos en relación con otras
personas. Sabemos que la alegría compartida es más alegría y la
pena compartida es menos pena. Somos seres que se buscan que se
necesitan. Cundo uno empieza a rechazar a los demás, creyéndose
autosuficiente, empiezan los problemas. Muchas veces la primera cosa
que esperamos, que necesitamos de los demás es que nos escuchen. Es
importante lo que nos digan, pero es más importante ser escuchados,
tomados en cuenta, con predisposición a ser entendidos. Hay momentos
especiales, tiempos privilegiados para la escucha. Tratemos de
aprovecharlos, que los domingos se llenen de palabras que sirvan de
llaves para entrar en el corazón de otra persona y en el corazón
de una relación, desde la amorosa hasta la de amistad. Aprovecha el
tiempo para la escucha, y trata de hablar de corazón cuando te
escuchan con respeto.
Feliz
domingo de escucha. Feliz Día de la Mujer.

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