La
vida por todos los lados nos muestra que se necesita cierto tiempo
para todos los procesos. Sin embargo nosotros nos empeñamos a
acelerar todo. Sabiendo que eso pone en peligro todo incluida nuestra
vida. Se lleva de paso nuestra felicidad y nuestra paz y
tranquilidad. Hemos optado por “fast” y ahora añoramos el lujo
de “slow”. Todo lo que en este mundo perdura soportando el paso
del tiempo se hizo respetando los debidos tiempo y procesos. “La
prisa es una mala consejera” lo sabemos repetimos, pero no siempre
aplicamos. Trata de vivir un momento a la vez, sin demasiada angustia
frente al futuro, ni remordimiento mirando el pasado. Da suficiente
tiempo a cada cosa cada proceso.
Feliz
jueves de dar tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario