En
estos días de encierre obligatorio tantas cosas se ponen a prueba.
Nos damos cuenta que la mayoría de las casas no están hechas para
vivir en ellas. Solo sirven para dormir. Que lo que llamamos vida nos
transcurría entre trabajo y encuentros con amigos, casi siempre
fuera de la casa pocas veces dentro. Ahora nos damos cuenta que en la
casa estamos los que somos más un inquilino extraño, bien
camuflado, que hace nuestros días insoportables, que nos hace saltar
en nervios meterse en discusiones – el
miedo. En primer lugar suele ser el miedo al contagio, que es
justificado, tomando en cuenta que muchos pertenecemos a los grupos
más vulnerables. Lo que pasa que este miedo se convierte a miedo de
personas, que ya no es tan justificado porque conlleva
a
rechazo y sospecha. Nos muestra nuestra fragilidad y poca
resistencia. No estamos preparados para lidiar con este tipo de
situaciones. Es importante nombrar el miedo, decir su nombre le
incomoda mucho. El prefiere estar escondido disfrazado de prudencia o
precaución. Cuando lo nombramos se da cuenta que no lo queremos que
sabemos que está ahí y juntos respetando ayudándonos apoyando lo
podemos expulsar de nuestra casa para que no ocupe de por sí
ya limitado espacio que tenemos. No
nos avergoncemos de lo que sentimos es natural pero aprendamos
manejar estos sentimientos. #yomequedoencasa
#quedateencasa
#epytanderogape
#KitJilkonTaKima
#stayathome
#zostanwdomu
#restealamaison
Feliz
viernes de detectar el miedo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario