En
días como este aprendo mucho. La vida me da una oportunidad más de
descubrir el valor de cosas pequeñas ordinarias cotidianas. Me han
dicho que soy del grupo de riesgo. Casi todo el tiempo me muevo entre
personas vulnerables. Así que debo ser responsable, no solo esperar
las decisiones de las autoridades sino ver lo que está a mi alcance
para detener la propagación del virus. Eso no es joda, ni
manipulación ni exageración. Todo tiempo hablaba de no caer en
psicosis y lo sigo sosteniendo. Estamos frente a algo nuevo y eso
exige nuevas respuestas, actitudes, una nueva responsabilidad. Sin
misa puedo valorar lo que tantas veces me resulta aburrido rutinario
monótono y ver que no solo es ir a la iglesia sentarse aguantar,
sino que es alimento, que es vivencia y encuentro con mis amigos.
Puedo descubrir el valor de la oración y la lectura, la reflexión,
la meditación. Sabiendo al mismo tiempo que en el mundo hay miles de
comunidades que no tienen eucaristía en semanas, meses, e incluso
años. Tiempo de valorar a nuestros familiares y amigos, la forzosa
separación la imposibilidad compartir comer, tomar algo juntos
darnos un abrazo, un beso, cundo pase la emergencia sanitaria de cada
una de estas cosas podremos disfrutar doble. De repente nuestra
Cuaresma se nos hizo penitencia, ayuno, limosna y oración. Más que nunca
podremos entender que significa eso en nuestras vidas. A pesar de
tantas cosas que nos pueden diferenciar, vemos que nos une la
fragilidad, que somos iguales, tan vulnerables y tan grandes fuertes
al mismo tiempo. Gracias a los sanitarios y todas las personas que
dan su vida para hacer posible que la vida sigue. Gracias a todos por
entender, ayudar a entender y ser responsables. Apoyemos
#yomequedoencasa#
Feliz
domingo de disfrutar de la casa.

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