El
miedo a veces se hincha tanto delante de nosotros, que no deja a
pasar nada, ni ver nada, solo sus ojos asustados. Tiene unas
características que le permiten mezclarse y como la maleza sabe
ramificarse sin límites, invadiendo incluso los espacios que eran
libres de él. No solo invade los espacios, también se enreda
bastante y confunde en una maraña de los sentimientos, así que
muchas veces se lo puede confundir con prudencia y responsabilidad.
Se nutre de todo tipo de justificaciones, si no consigue anular un
intento se queda satisfecho cuando puede retrasarlo por poco tiempo,
que en la realidad iguala a tiempo indefinido. Sé atento, trata de
descubrir cuando te invade el miedo. Trata de entender sus causas y
buscar las estrategias necesarias para desenmascararlo y vencerlo,
aprendiendo de los mensajes que nos deja su aparición.
Feliz
miércoles de reconocer el miedo.

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