Muchas veces Karina se ponía muy nerviosa, pues el
futuro estaba detrás de la esquina y ella no sabía que va a pasar.
Y cuando se acercaba a la esquina, no encontraba nada. No se sentía
defraudada, más bien se tranquilizaba, porque tiene más tiempo para
preparase. Un día trabajando en su huerta, le llamó atención la
flor de banana. Cada capa de pétalos gruesos tenía escondido por
debajo un anillo de bananas pequeñitas, formando un racimo. El
futuro es así, está debajo de la capa del presente, que lo esconde
y protege, para que pueda madurar. Si uno está atento, ve como se
acerca. No amenaza, sino llega lentamente, ni antes, ni después...
Feliz Martes de descubrimiento.

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