A veces nos fascinan, otras asustan. Toda la vida nos topamos con
los reflejos. Tenemos los del espejo y los casuales, inesperados, a
veces distorsionados. No negamos su existencia. Nos hacen parar,
sonreír o suspirar. Inseparables de los objetos que quedan
reflejados. En la vida, sin embargo, queremos separar todo o
mezclamos todo, provocando una confusión. Los sentimientos van
unidos, como causa y efecto. Es bueno mirar totalidad, para luego
fijarse en las partes, detalles, que potenciar o corregir.
Recordando, que el amor, da más luz e ilumina todo, haciéndolo más
bello.
Feliz lunes de reflejos.

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