Amanda
estaba parada en el medio de su vida. No se paraba por cansancio,
aunque ciertamente a veces se sentía muy cansada. Se paró, para
saber dónde
estaba, tenía bastantes dificultades para hallarse en
su propia vida.
Es que tantas eran las cosas que estaban sobre sus hombros, sobre su
cabeza, que se pasaba la vida cuidándolas, dirigiéndolas,
encargándose de todo, olvidándose completamente de ella misma.
Ahora parada en medio de su vida, descubría con algo de tristeza y
dolor, que de aquella Amanda de hace años. no quedaba nada, que
tenía que construir una nueva Amanda. No sabía aun como debería
ser, pero le parecía que la nueva Amanda
a parte de preocuparse por todo el mundo, ha de tener suficiente
tiempo para sentir, para estar quieta, o hacer algo que no es como
siempre para
alguien, sino para ella mima.
Feliz
miércoles de paradas y miradas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario