martes, 21 de enero de 2020

Ni se compra, ni se vende.

Hacía cuentas trataba de cuidar sus pertenencias su economía para responder a sus necesidades. A su vida siempre acompañaban diferentes listas, por un lado los ingresos por otro los gastos, y entre eso la gran lista de diferentes necesidades, compras por hacer, cosas por pedir. Este sistema le ayudaba tener el control sobre su economía y sus necesidades, no excederse ni endeudar indebidamente. Solo que en su lista de necesidades no figuraban las cosas que ni se venden ni se compran pero son necesarias para vivir como el aire y como el agua. No ponía ni besos ni abrazos, conversaciones llenas de atención y confianza. Cosas pequeñas, que no están en el mercado ni aparecen en las ofertas de supermercados, no son de compra única y puntual sino de constante demanda y uso, por su falta crónica en nuestras familias y en nuestra sociedad.
Feliz martes de cosas que no se compran ni venden.

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