Hacía cuentas trataba de cuidar
sus pertenencias su economía para responder a sus necesidades. A su
vida siempre acompañaban diferentes listas, por un lado los ingresos
por otro los gastos, y entre eso la gran lista de diferentes
necesidades, compras por hacer, cosas por pedir. Este sistema le
ayudaba tener el control sobre su economía y sus necesidades, no
excederse ni endeudar indebidamente. Solo que en su lista de
necesidades no figuraban las cosas que ni se venden ni se compran
pero son necesarias para vivir como el aire y como el agua. No ponía
ni besos ni abrazos, conversaciones llenas de atención y confianza.
Cosas pequeñas, que no están en el mercado ni aparecen en las
ofertas de supermercados, no son de compra única y puntual sino de
constante demanda y uso, por su falta crónica en nuestras familias y
en nuestra sociedad.
Feliz
martes de cosas que no se compran ni venden.

No hay comentarios:
Publicar un comentario