A
sus familiares y amigos ha dado bastantes regalos. Le gustaban los
detalles. No siempre podía permitirse el lujo de regalar cosas
valiosas. Trataba conocer sus gustos y a veces sus necesidades para
poder atinar con lo que les ofrecía. Solo había un pequeño
problema, ella siempre se mantenía a cierta distancia de todos
excusándose con sus múltiples compromisos. Sus seres queridos muy
agradecidos con ella por sus gestos su sensibilidad y delicadeza,
soñaban recibir en el regalo su presencia, incondicional sin reloj y
sin prisas. Muchas veces nosotros somos el mejor regalo que la gente
necesita. Nuestra presencia debe causar felicidad y si no es así
algo anda mal y lo debemos de revisar. Trata ser el mejor regalo para
los que te quieren, los que te rodean.
Feliz
domingo de ser un regalos.

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