Este día la felicidad de Claudia se despertó antes
que ella. Así, que cuando Claudia medio dormida abrió los ojos, la
felicidad ya la estaba mirando y sonriendo. No le quedaba de otra,
también le respondió con una sonrisa, que tuvo la mágica cualidad
de hacer más hermoso, lo que por si ya era hermoso. Se quedó
impresionada al ver, cuanto cambia un lucecita de felicidad. Aunque no
estaba en sus planes esta mañana, Claudia decidió ser feliz todo el
día. Todo porque la felicidad es madrugadora, mientras que la
amargura trasnochada se queda dormida.
Feliz Viernes de felicidad.

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