Año Nuevo, cuando todos se estaban abrazando y
felicitando, él hacía una mueca, para sintonizar con la fiesta,
pero por dentro todo gritaba: “Nada nuevo, si tengo los mismos
problemas que en el año pasado”. Y era totalmente cierto, los
problemas estaban ahí, no desaparecieron por arte de magia al
cambiar la fecha, el número de una año para otro. Lo que si
cambiaba, era el número de la posibilidades de ver su vida en otra
manera, enfocando los problemas de otro lado. Tenía 365
posibilidades de ser feliz, iluminando su mundo con la esperanza, a
pesar de las nubes de problemas. Hasta las nubes más gruesas
atraviesa la luz del sol. Un nuevo Año un nuevo inicio de cambiar
las actitudes a las mismas cosas.
Feliz Primer Día del Año 2015.

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