Puede ser que Lorena no tuvo tan buenos ojos, sus
problemas de vista, la obligaron usar los lentes desde muy tierna
infancia. A pesar de su miopía, siempre veía más allá que el
resto de su familia. Lo que estaba en un futuro lejano nunca le
parecía una amenaza sino al contrario una oportunidad. Por
cuestiones de su vista, aprendió andar a paso corto, atento y
cuidadoso. Era consciente que un paso es solo un paso, nunca todo el
camino. Lo mismo le pasaba con las escaleras. Cuando otros se
empeñaban en quejarse por los peldaños, ella dimensionaba toda la
escalera. No te quedes viendo solo un punto, una etapa de tu vida,
tal vez no la mejor, mira todo el camino. En él, todo lo que vives
ahora es importante, es parte de un proceso. Vive la plenitud.
Feliz martes de subir peldaños.

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