Aun se oyen los pasos de los problemas que se alejan
y Alicia ya mira de dónde le vendrán otros. No se sentía
tranquila, ni segura, sin tener un problema con que lidiar. Su
felicidad no era elástica y no se estiraba tanto para cubrir espacio
entre dos problemas. Tanto se acostumbró a tener unos problemas
ruidosos, que el silencio, la calma, le sonaban como una amenaza.
Date sorprender lo que viene no es una amenaza, un problema más. No
lo califiques antes de conocer. La vida a parte de problemas trae
mucha felicidad bastante escurridiza que se parece a peces en agua,
hay que pescarla.
Feliz Miércoles de pescar la Felicidad.

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