Todo parecía tan sencillo. Iba pedir el perdón y
pensaba que lo van a dejar en paz. La cosa era mucho más complicada de lo que
él se imaginaba. Pedía perdón sin ser sincero, sin decir toda la verdad. Por
eso algunos días y sobre todo muchas noches sentía que no tenía la paz. Para él
eran cosas secundarias, él quería lo más pronto posible dar la vuelta a la
página. Lo que pasa que no era así para los otros que al no saber todo,
sospechaban que algo se les oculta. La vuelta a la normalidad y la convivencia
en paz eran muy superficiales por debajo todo se seguía removiendo. Solamente
si el pedido del perdón está acompañado con toda la verdad sobre el asunto,
problema, conflicto que involucra a todas las partes es posible la paz plena
profunda y duradera.
Feliz domingo de perdón verdad y paz.

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