El tiempo afuera calentaba la piel y
algo más que la piel. Algunos de sus rayos eran capaces atravesar
todas las capas que nos pusimos durante el invierno y llegar hasta el
corazón. Parece que existe una extraña conexión entre el corazón
y los ojos. Que mucho de lo que podemos ver en la primavera también
lo podemos sentir. Y cuando sentimos algo nos hace ver todas las
cosas de una manera muy diferente. Los rayos del sol despiertan las
primeras flores y estas parece que se quieren lucir después de un
sueño tan largo. Aunque es posible pasar sin ver nada es muy difícil
de hacerlo. Solo si uno es muy ocupado muy distraído o muy
insensible. Si uno lo hace pierde demasiado. Déjate calentar por el
sol y permitas que se active bien la conexión entre tus ojos y tu
corazón.
Feliz sábado de buena conexión.R

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