Quería empezar la semana con buen
pie. Pesaban todavía sobre él palabras de aquellas discusiones que arañaban su
tranquilidad. No sabía que pesaba más si las mismas palabras o más bien
reacciones a ellas, los sentimientos que estas palabras provocaban en él. Las
cosas eran mucho más sencillas y mucho más complicadas a la vez. Es que en las
discusiones que tenían cada palabra, cada tensión activaba, otras palabras
otras historias que han quedado en el pasado sin solucionar. Se acumulaban se
hinchaban y tenían que explotar con algo insignificante, sin mucha importancia
que funcionaba una chispa activadora. Para poder vivir esta semana en paz tenía
que ver, reconocer que duele y por que duele y luego tratar de hablar sobre
todo eso sin tantas tensiones y emociones. Hablando escuchando y respetando. Qué
difícil es eso pero que necesario para curar nuestras muchas heridas que
permanecen sin cicatrizarse de una vez para siempre sin causar más dolor e
infecciones.
Feliz lunes de cicatrizar las
heridas.

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