En
estas mañanas que pasaban como plomo y nada veía claro. Cerraba los
ojos llamando a su memoria aquellos lugares que le llenaban de paz en
donde los problemas que hoy apretaban parecían lejos. No lo hacía
para huir, sino para buscar aquella energía y luz que le entraba por
todos los poros de la piel. Es que esta vida da muchas vueltas y
normalmente no es la primera vez que nos tenemos que medir con
problemas de este tamaño. Así como pudimos en el pasado, así
podemos en el presente y podremos en el futuro. Dentro de nosotros
hay una fuerza dormida, experiencia acumulada, que situaciones y
lugares traen a nuestra memoria.
Feliz
lunes de fuerza escondida.

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