miércoles, 20 de febrero de 2019

Sin prisa

Si no es ahora ya no es. Era tan impaciente que hasta su impaciencia la molestaba porque decía que por culpa de ella todo se atrasaba. Estiraba las hojas de las plantes para que crecieran más rápido. Muchas de ellas se rompían no aguantando tanta tensión y al final por falta de hojas se secaba la planta. La comida se quemaba con tanto fuego tanto calor al que la sometía. El agua se derramaba de cada botella, de cada recipiente que intentaba llenar, porque lo quería hacer con demasiada prisa. Trata de no caer en esta trampa de constantes prisas. Una cosa es tratar de hacer algo rápido aprovechando el tiempo otra muy distinta perder la paciencia y apurar todas las cosas en nuestra vida, no respetando los tiempos y procesos naturales. No tengas tanta prisa no vas a vivir más. Al contrario vas a olvidar lo que es la vida por tener prisa y no tener tiempo ni de sentir ni de pensar.
Feliz miércoles sin prisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario