Doña
Margarita tenía un taller de costura. Cosía ropas y ocasiones de
encuentro. Tenía buena mano con las tijeras, pues sabía recortar
las conversaciones de las palabras que pueden doler y que sobraban.
Para Margarita cada trozo de encuentro con alguien era importante ,
todo se aprovechaba, nunca nada era un desperdicio de tiempo. Se
sentaba tranquila y de los pedazos de encuentros cosía unas
variopintas historias de vida, historias de relaciones humanas. Sabía
que por muy extraño que fuese un pedazo de tela-un pedazo de vida,
siempre se encontrara otro que combinara bien, creando una hermosa
creación. A veces en la vida faltan unas tijeras para cortar
sobrantes de superficialidad y un hilo de amistad e interés que nos
una.
Feliz
Lunes de Confeccionar Relaciones.
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