Las
lagrimas de Manuela no eran de las fáciles, que siempre hay en las
tristezas de descuento o campañas de llorar el dolor ajeno. A veces
se mezclaban con el sudor de esfuerzo, cuando a pesar de los golpes
de la vida, se mantenía de pie. Cuando Manuela lloraba, es porque
algo se ha roto por dentro y con las lagrimas tenía que disolver los
pedazos de sentimientos rotos para que no traben su alegría que
estaba en el camino. Con lagrimas cerraba etapas y despedía amigos.
Después de que caía la ultima, siempre aparecía la alegría, que
parecía más fresca y luminosa que nunca.
Feliz
Viernes de cerrar etapas.
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